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19 de mayo de 2012
.... Y andó.
12M. Candela me pide que le de la mano para pasear por la acera. No puede estar parada ni un sólo segundo. Estoy rendida. Yo le digo: "No, tú solita" e, indignada, me mira y echa a andar sola. Indignada. Así empezó a andar Candela en ese mismo día de aniversario, mientras miles y miles de personas protestaban, también indignadas, en todas las plazas España. Mi Candela va con los tiempos, no queda otra...
24 de abril de 2012
Cumpleaños.
Ayer te hiciste mayor. Soy incapaz de razonar cómo un año pasa en 365 segundos. Ójala los recuerdos de esta vida rápida y llena de altibajos en los que siempre sonríes, no se borren jamás. Ójala que de ese caminar torpe e indeciso de hoy nazca el de una mujer con fuerza. Ójala algún día sepas, de verdad, cuánto me has dado. Te quiero Candela.
1 de febrero de 2012
Día 278 de mi vida.
No sin cierta dificultad, Candela se abre camino entre elefantes, osos, llamas y algún pájaro. Sus pasos casi nunca son certeros y se desploma con facilidad entre sus agotados peluches. ¿Jaque? Nunca. Sin apenas coger impulso, vuelve a levantarse. Escala, gatea en vertical por las paredes del pequeño habitáculo de plástico en lo que parece un esfuerzo titánico.
La observo atónita. No descansa. Y cae y se levanta casi tantas veces como mi pestañeo. Es la lucha contra la gravedad. Cuando consigue algo de estabilidad y logra agarrarse, de pronto una música (en la televisión, en la calle, en una radio lejana) la saca de su tenaz concentración y baila, baila, flexionando sus piernecitas en un amago de brinco que nunca llega... la torre vuelve a caer.
Yo sigo cada movimiento, cada caida, pensando en que nada le duele. Pero de pronto cae, de espaldas. Y un llanto quiebra mi ensimismamiento.
Buaaaaaaaaaaaaaaa Papá Mamá
Buf. No es ella. Es el hijito inerte que llora casi con tanta fuerza. Sólo ha sufrido un leve aplastamiento que ha hundido un poco su cráneo de plástico. Falsa alarma.
La observo atónita. No descansa. Y cae y se levanta casi tantas veces como mi pestañeo. Es la lucha contra la gravedad. Cuando consigue algo de estabilidad y logra agarrarse, de pronto una música (en la televisión, en la calle, en una radio lejana) la saca de su tenaz concentración y baila, baila, flexionando sus piernecitas en un amago de brinco que nunca llega... la torre vuelve a caer.
Yo sigo cada movimiento, cada caida, pensando en que nada le duele. Pero de pronto cae, de espaldas. Y un llanto quiebra mi ensimismamiento.
Buaaaaaaaaaaaaaaa Papá Mamá
Buf. No es ella. Es el hijito inerte que llora casi con tanta fuerza. Sólo ha sufrido un leve aplastamiento que ha hundido un poco su cráneo de plástico. Falsa alarma.
27 de diciembre de 2011
Candela: a veces los sueños se hacen realidad.
Me mira con los ojos muy abiertos. A veces siento cómo examina con detenimiento cada gesto o mueca, como si tratara de entender mis palabras de mimo, como si quisiera devolverme "un te quiero". Candela. Ese pequeño refugio que la vida me ha regalado.
A veces se despierta risueña y sentada en su cunita, me busca entre las sombras que va dejando el amanecer. Y cuando nos encontramos, yo la abrazo fuerte. Muy fuerte. Sientiendo que es real, muy real que vaya a disfrutar un día más junto a ella.
A veces se despierta risueña y sentada en su cunita, me busca entre las sombras que va dejando el amanecer. Y cuando nos encontramos, yo la abrazo fuerte. Muy fuerte. Sientiendo que es real, muy real que vaya a disfrutar un día más junto a ella.
27 de septiembre de 2010
Binomios. Tú.
Ni siquiera el haberte conocido hoy, en blanco y negro, pequeño y palpitante, me da la certeza de que exista algo realmente exacto, y sin embargo, estás aquí, creciendo a pequeños sorbos de mí… No parece real… ¿en eso consiste el milagro de la vida? Curioso binomio éste.
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